
Las tres visiones de O’Sensei
Morihei se encontraba en una búsqueda espiritual y tuvo tres visiones que lo transformaron. La primera ocurrió en 1925, cuando tenía 42 años. Un día, llegó a retarlo un teniente la marina imperial, experto en Kendo. El O’ Sensei trató de explicarle que su filosofía era la no-violencia, pero éste no entendió y con su bokken (espada de madera) comenzó atacarlo con toda su fuerza. Morihei comenzó a esquivar todos sus tajos de una forma casi sobre natural, era como si no estuviera ahí, y el maestro de Kendo no tuvo mas remedio que reconocer el nivel de excelencia en el que se encontraba Morihei; entonces el maestro con voz seca le dijo: ¡Ahora controle su genio o salga de este lugar!, el teniente confuso y agotado inclinó su cabeza, ofreció disculpas y se marchó; sus alumnos le preguntaron: "Maestro, ¿por qué no derribó a ese insolente? Todos vimos lo fácil
que hubiera sido para usted hacerlo" al que el maestro contestó: "¿Para que? Nunca estuve en peligro. Todos sus movimientos eran tan obvios que pude anticiparlos fácilmente. Además si lo hubiera hecho, estaría negando los principios del Aiki Bujitsu". Después de este encuentro, (usando las palabras con las que describe esta experiencia Morihei Ueshiba), “estaba dándome un paseo por el jardín del dojo, y después saqué un poco de agua del pozo para refrescarme el rostro, me situé bajo la sombra de un árbol y de repente sentí cómo un espíritu dorado brotaba directamente de la tierra y me envolvía”
“Del cielo descendió una cascada de luces cegadoras. En ese mismo momento mi cuerpo y mi mente se iluminaron. Mi cuerpo se empezó a volver cada vez más grande hasta alcanzar el tamaño del Universo". "Era capaz de entender el trino de los pájaros y poseía una clara conciencia de la mente de Dios, el creador de este Universo”
“En aquel momento me hallaba iluminado. La fuente del Budo es el amor divino, que sin ningún error, produce, protege y cultiva todas las cosas del Universo. Mientras comprendía esto, abundantes lágrimas de gozo corrían por mi rostro. Desde entonces siento que toda la tierra es mi hogar y que el sol, la luna y las estrellas son amigos cercanos. Me liberé de todo deseo de fama, fortuna o poder.”
“Entonces, ¿cómo puedes purificar tu mente corrupta, purificar tu corazón y estar en armonía con la actividad de todas las cosas que existen en la naturaleza? En primer lugar, debes hacer tuyo el corazón de Dios. Es un amor Omnipresente, que se haya en todos los lugares y en todos los tiempos del universo, en el amor no existe discordia. El amor no tiene enemigos. Una mente impregnada de discordia, que piensa que los enemigos existen, no está en absoluto de acuerdo con la voluntad de Dios”.
La segunda visión tuvo lugar en diciembre de 1940. "Alrededor de las dos de la mañana, mientras practicaba una purificación ritual, olvidé de pronto todas las técnicas de arte marcial que había aprendido. Todas las técnicas que mis maestros me habían transmitido aparecieron completamente renovadas. Ahora, eran vehículos para el cultivo de la vida, el conocimiento, la virtud y el sentido común en vez de recursos para derribar e inmovilizar a la gente".
La tercera visión sucedió en 1942, durante la peor de las batallas de la segunda guerra mundial y en uno de los períodos más oscuros de la historia humana. Morihei vio al gran espíritu de la paz, un sendero que podría conducir a la eliminación de toda lucha y a la reconciliación de la humanidad. "El camino del guerrero ha sido mal interpretado como un medio de matar y destruir a otros. Aquellos que buscan la competencia cometen un grave error. Golpear, lastimar o destruir es el peor pecado que un ser humano puede cometer. El verdadero camino del guerrero debe impedir la matanza, es el Arte de la Paz, el poder del Amor".
Existen muchas historias, con un toque mítico algunas ciertamente, que narran como la gente deseaba comprobar el dominio de Ueshiba sobre el KI, y la efectividad de su técnica. Una de esas historias es la de un joven practicante de Karate, el cual estaba convencido que nadie podía aguantar el ímpetu y potencia de sus golpes (uno de los hechos mas comprobados de Morihei fue su capacidad de absorber y repeler golpes con su organismo), así que el joven fue un día en su busca.
El karateka lo retó a aguantar con su cuerpo un golpe de tsuki (golpe con el puño) y después de mucha insistencia fijaron una fecha y lugar donde hacer la demostración, que además sería publica. Así, llegó el día y el maestro Ueshiba ofreció su torso desnudo a su oponente. Este tomó impulso y lanzó un potente golpe al pecho: fue como si hubiera golpeado al vacío. El maestro sonreía, sin siquiera haberse movido. “Le ruego vuelva a hacerlo” dijo Morihei al joven desconcertado, este tomó mas impulso y golpeó con más fuerza que la primera vez; Pero esta vez el resultado fue totalmente lo contrario, el karateka en vez de golpear a la nada, lanzó un agudo grito de dolor, pues su muñeca sé había roto limpiamente. En el primer golpe se había contentado con absorber el impacto, pero la segunda vez le devolvió su energía, la cual se le regresó al doble. Su fama se había extendido por todo el mundo, incluso un gran luchador estadounidense llamado Mangan fue a retarlo. Aquello se comparaba con la pelea entre David y Goliat. Mangan atacó con una patada voladora y el Maestro solo lo esquivo y lo arrojo bastante lejos..
Se dice que en otra ocasión fue a verlo el General Miura, héroe de la guerra Ruso-Japonesa y maestro en Jujitsu Daito Ryu. Este dijo que su actuación fue regular y que su técnica no serviría en una situación real, así que lo invitó a su escuela (la Academia Militar de Toyama) a demostrar su habilidad en una lección de Jukendo (bayoneta) y este aceptó. Una vez allá, los mejores y más fornidos alumnos se colocaron frente a él. Solicitó que lo atacaran todos al mismo tiempo, pero nadie lo tomó en serio y solo uno se animó a atacarlo. El maestro lo proyectó por los aires y los demás furiosos lo atacaron simultáneamente intentando acertarle con sus bayonetas, pero Morihei, moviéndose como brisa entre los árboles los esquivó a todos y nadie lo tocó, hasta que los alumnos de Miura, exhaustos y maravillados desistieron y fueron a sentarse otra vez en el tatami dejando sus armas.
Hubo una ocasión en que Morihei, dando una demostración en Osaka, para el Departamento de Policía, notó que había escepticismo entre los espectadores. Pidió que cinco de los más grandes y fuertes de los oficiales, todos expertos judo, lo inmovilizaran en el suelo; de esta forma, se tendió boca arriba en el suelo y cuatro lo tomaron de cada una de sus extremidades y el quinto lo tomó por el cuello haciendo una de sus mejores estrangulaciones.
De repente, lanzó un Kiai (grito que expulsa el Ki) y los 5 policías fueron proyectados lejos de él. Se puso de pié y dijo bromeando “más vale que aprendan mejores técnicas de arresto si quieren capturar criminales peligrosos”. Cuando el publico preguntó que había pasado, el policía que aplicó la estrangulación dijo haber sentido una tremenda fuerza invisible que le separó las manos; los otros cuatro dijeron que el cuerpo del maestro, cuando lo sujetaron, parecía hecho de seda, pero que en un momento de volvió fuerte y pesado como el acero y fueron lanzados fuera de él.
Se dice que nunca se podía agarrar descuidado al maestro Ueshiba, nunca, incluso cuando estaba dormido, el adversario era inevitablemente proyectado, sin importar su rapidez o habilidad, fuera cual fuera su ángulo de ataque.

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